2017 HUMACAO LEA
 
Mediante un proceso dinámico, sensible, responsable, realizado en equipo, el Departamento de Educación (DE) ha logrado reabrir 1,081 del total de 1,112 escuelas del sistema público de enseñanza tras el paso del huracán María. Esto significa que el 97% de los planteles se encuentran ofreciendo clases, proceso que comenzó el 23 de octubre. 
 
Poco después de que Puerto Rico experimentara el más fuerte fenómeno atmosférico de su historia, la Secretaria del DE, Julia Keleher, empezó los trabajos de recopilación de datos conducentes a reiniciar las clases. Mientras esto ocurría, como parte de su visión de apoyo a los niños y niñas en su totalidad, creó el proyecto de Centros Comunitarios en los que las escuelas que estuvieron aptas, abrieron para ofrecer desayuno, almuerzo, trabajos educativos y apoyo emocional a todos los estudiantes que quisieran acudir, sin importar si se trataba de su escuela regular o no. Este esfuerzo también impactó a miles de maestros y otros miembros de la comunidad escolar quienes, de esta forma, tuvieron la oportunidad de regresar a la normalidad paulativamente.
 
Al mismo tiempo que los Centros Comunitarios ofrecían sus servicios, se comenzaban los trabajos conducentes a reabrir las escuelas, por regiones; luego se fueron añadiendo planteles de todas las áreas según eran certificadas por diversas vías. El común denominador para abrir las aulas y ofrecer clases fue la seguridad de la planta física, lo que incluía tener servicio de agua potable como requisito indispensable. 
 
De esta forma, desde el 23 de octubre, a poco más de un mes del paso de María, se reinició el semestre escolar para los primeros que estuvieron listos tras cumplir con los requisitos. Esto representó un récord pues, por ejemplo, en el caso de Louisiana y Katrina, una sola escuela fue abierta por primera vez luego de más de tres meses de ocurrido el huracán. 
 
“Han sido momentos muy duros para todos. La prioridad para el DE fue atender la crisis de todos los que pudiéramos ayudar y así lo hicimos. Miles de personas pasaron por los casi 200 Centros Comunitarios que se habilitaron alrededor de toda la Isla. Al mismo tiempo, trabajábamos arduamente para revisar y habilitar las escuelas que contaran con las condiciones de seguridad que todo padre, madre o encargado esperaba del lugar donde sus niños y niñas pasan gran parte del día. El deber y responsabilidad del DE era y será garantizar la educación para todos los estudiantes de Puerto Rico y en eso trabajamos arduamente, a días del paso del huracán, teniendo como única presión nuestro compromiso con transformar el sistema para convertirlo en el mejor que pueda haber existido aquí”, aseguró la Titular de Educación.  
 
Aún quedan 31 escuelas por abrir por tener daños significativos, todavía no contar con agua potable o estar funcionando como refugio. (Adjunto a este comunicado, la lista de escuelas con las razones por las que aún permanecen cerradas).
 
No obstante, la gran mayoría de los estudiantes de esas 31 escuelas ya fueron reubicados temporeramente en lo que sus escuelas son habilitadas o se determina el futuro permanente de ellas.
 
Keleher reiteró que ningún estudiante perderá el semestre ni el año escolar. Como ha sido su norma, la de trabajar en conjunto y consenso, la Asociación de Maestros de Puerto Rico ha participado y continuará inmerso en este proceso. Próximamente se estará anunciando el nuevo calendario escolar y las alternativas para recuperar el tiempo lectivo.